
La casa en la que nos alojabamos era de una amiga de mi madre. Estubimos aproximadamente una semana. Como yo era bastante pequeña leía cuentos de princesas y cosas así, y cual fue mi sorpresa al ver aquella casa. En realidad, por dentro era como cualquier otra casa, solo que con moqueta pero el holl era impresionante.... Cuando entrabas en el holl tenías que pasar una puerta de cristal. Cuando ya había transcurrido ese tramo te encontrabas en una salita con moqueta roja. Como era Navidad había un árbol navideño bastante grande y si no recuerdo mal estaba metido en una maceta en una esquina de la estancia. El portero saludaba educadamente y demas. La casa también tenía moqueta.... Pero a mi lo que más me gusto fue la habitación en la que durmieron mis padres. No es que tubiera nada de especial excepto la comoda con espejo que tenía en un rincón. Ese espacio pequeñito para mí era como un palacio. Todas las mañanas cuando me despertaba en el sofa cama del salón me vestía e iba al cuarto de mis padres a peinarme. Y así, acaba la segunda parte de mi historía.
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